lunes 7 de diciembre de 2009
jueves 2 de abril de 2009
barrilete
…entonces lo vi,
volaba bien alto,
la nuca en triángulo
se mostraba simétrica…
cuerdas en mano,
los rollos vacíos,
el dibujo en el aire
recordaba un albatros,
inmóvil avanza,
y se lleva a otro cielo
mensajes de tierra
en papeles manchados.
la terraza o el baldío,
la siesta de otoño,
con hermanos y amigos
custodiando sus trazos.
y fue pronto libre
tanto el sol lo llamaba
alejándose, los ojos
tristes lo miraban…Para Marcos, Emiliano y José
lunes 30 de marzo de 2009
el "no lugar"
La nuez se abre
como se abre una puerta a la calle vacía,
el moho se desteje a medida que escarbo en ella
las cáscaras crujen bajo los zapatos
una corteza que descubre el corte
por donde mis dientes hincan tu sueño
un Nosferatu de madera
que (se) amanece (ahuecado)
Comés el pequeño fruto
y la muela deviene actriz,
vaivén de encías y saliva que
define una escena que no tiene lugar
lunes 9 de junio de 2008
Breve ensayo sobre el (h)error y su relación con el signo

Gutural, los encantos del signo. Una mano se agita en el aire y describe un circulo. Si no hay persona para presenciar ese gesto, el mismo se anula. HIPOTESIS 1: un signo es tal en tanto que se muestra como intermediario entre un objeto y un sujeto.
Pantomima, una careta espanta el terror de los dioses. El carnaval desorganiza las estructuras sociales. El rey se vuelve bufón y éste, a su vez, se transforma en rey. La operación de desdoblamiento es a la vez (psicosis feudal) un acto signalético y una nueva demarcación de poder. HIPOTESIS 2: el signo no puede ser tal sino en función de la ambigüedad propia del mismo.
(H)errado, cuanto más digo “yo” más me desconozco. La persona observa el circulo descripto en el aire. A su vez, esta persona es intérprete y creadora del acto. Éste solo adquiere significancia en una red de significaciones a priori que constituyen la base del sentido. Si por significación entendemos “la resultante del proceso por el cual la constitución del ser en sujeto se lleva a cabo”, entonces, es preciso señalar que el sujeto no “posee” las significaciones en el sentido común del término, sino más bien que el sujeto es “poseído” o, dicho de otra forma, está “sujeto” por ellas. Es decir, “subjecto”, en el sentido que los griegos daban a este término. HIPOTESIS 3: “yo” es ya un signo, pero es el signo por antonomasia. El signo es, ante todo, función de desconocimiento, vale decir, “yo” es un acto signalético por el cual el sujeto se designa a sí mismo en relación con una red de significaciones que le son anteriores. No puede haber “yo” sin haber antes un anti(yo). Es lo que impide el traspaso de lo real al campo de lo simbólico. Lo imaginario resta siempre latente.
Anagnórisis, el actor (dios terrestre) vuelve sobre sus propios pasos y cae en la cuenta del error. Antes de “comprender” el propio equívoco, es necesario haberlo cometido. La autoparáfrasis: el sujeto toma su propia palabra como signo; éste es un signo de castración. La valorización proviene de la omnipresencia del mito originario. La usurpación del lugar del mito por la palabra solo es posible por la existencia y la puesta en funcionamiento de la subjetividad. El narcisismo deviene comprensión trascendente. El actor toma la palabra de los dioses (un Prometeo verbal) y la convierte en acto, intercambio, pero no debe entenderse esto último en su sentido utilitario, sino más bien en el sentido kantiano: “la razón se disuelve ante el fuego de la palabra”. Aquí la ambigüedad es indisociable de la descomposición del sujeto en “ser dotado de aptitudes” y “ser en devenir”. Estos dos aspectos hacen posible el reconocimiento del error. HIPOTESIS 4: el sujeto se enuncia y se denuncia a la vez por la propia acción de su habla. Ésta constituye toda su subjetividad, por lo tanto, su “yo”, su auto-reconocimiento, y el de los Otros. El “equívoco” y su posterior “reconocimiento” obedecen a esta ley.
martes 13 de mayo de 2008
Arbol de Diana
no más
las dulces metamorfosis
de una niña de seda
sonámbula
ahora en la cornisa
de niebla
su despertar
de mano respirando
da flor
que se abre al viento
ella se desnuda
en el paraíso
de su memoria
ella desconoce
el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo
de no saber nombrar
lo que no existe.
cuando vean los ojos
que tengo en los míos, tatuados...
A la memoria de A. P.
Ce qu'on cache
mientras otra cosa pasa,
y todos los días,
el alma es llamada al fin,
a nacer y ser..."
Antonin Artaud
lunes 14 de abril de 2008
Polaroid en bulbo
una mosca en la cornisa de la ventana,
una filigrana de sol la ilumina,
eso la convierte en la estrella de mi pequeño teatro matinal...
Anne-Gaël baila entre la gente,
sigue los pasos de una danza milenaria,
a veces se pierde y luego reencuentra el ritmo,
yo la filmo desde un rincón,
y entre la música, el calor y los efectos del alcohol,
me digo que estoy en una película,
y que amo a esa chica que baila sola,
no la conozco, y amo el azar también,
acaso fue él quien nos presentó alguna vez...
la víspera,
un film nos decía que « Le temps détruit tout »,
ella no estaba de acuerdo,
yo le explicaba la ley de la entropía,
y con ese gesto infantil,
quise retardar el tiempo entre nosotros,
convertirla en una actriz de mi plateau,
cambiar su coreografía,
enseñarle la crueldad del tiempo...
un instante es la sucesión de otros instantes,
una flecha quieta surcando el cielo,
un milisegundo en un barril de horas,
me digo que es necesario escribir,
quizás imitando el árabe,
de derecha a izquierda,
de atrás hacia adelante,
si el tiempo lo destruye todo,
entonces esta polaroid abrirá su bulbo,
eternamente...
viernes 15 de febrero de 2008
Poème à mon frère blanc
Cher frère blanc,
Quand je suis né,
j'étais noir,
Quand j'ai grandi,
j'étais noir,
Quand je suis au soleil,
je suis noir,
Quand je suis malade,
je suis noir,
Quand je mourrai,
je serai noir.
Tandis que toi,
homme blanc,
Quand tu es né,
tu étais rose,
Quand tu as grandi,
tu étais blanc,
Quand tu vas au soleil,
tu es rouge,
Quand tu as froid,
tu es bleu,
Quand tu as peur,
tu es vert,
Quand tu es malade,
tu es jaune,
Quand tu mourras,
tu seras gris.
Alors, de nous deux,
Qui est l'homme de couleur ?
"Léopold Sedar Senghor (1906 - 2001)
Homme politique et écrivain sénégalais.
Il fut notamment Président de la
République du Sénégal de 1960 à 1980.
lunes 21 de enero de 2008
Music Hall
Grandes cielos grises,
Inquietos,
Clavan el día-balneario en el suelo.
El hombre avanza entre las dunas,
camina meciéndose,
se acuerda del Music Hall.
Del pasillo largo en embudo,
donde la muchedumbre devanaba
los vestidos que apreciaban sólo un hilo
Y la vereda mojada que mojaba.
Se adelanta entre las dunas,
Crema para el pelo pegada por el viento,
piensa que son las ocho de la noche,
Y que circula por el pasillo
donde los hombros susurran deslizando
a La muchedumbre
en el corazón de las dunas.
El mar aplaude ruidosamente.
« No sabés decirle adiós »
ella Le dijo ayer por la tarde
« no verás si me voy,
mi camino no pasa por tus ojos
hacia tu cabeza,
es a las ocho de la tarde,
o nunca,
aquí o en otra parte,
es el terciopelo del gran pasillo
que encontraríamos,
si te abriéramos el corazón ».
En el Casino que talla las dunas
se despiertan las máquinas,
con hipo,
unos huérfanos de la luna
Se consagran ya concienzudamente
A acumular infortunios.
Un gran café apretado
le espera Cerca de Las máquinas
que resuenan entrando,
ve la moqueta
Y ve las luces de antes.
« No sabés decirles adiós
Ni a estas grandes cartas rojas
Ni al desorden de los entreactos
Ni a las cortinas que van flotando,
te acordás del Music Hall
De risas y de gargantas apretadas
Y del arrugamiento de los hombros
Y la parte exterior, la vereda mojada ».
Boulevard marítimo,
la casa En el corazón de otras casas mudas
Bocas cerradas,
una vez, el verano pasado
« La mesa apuesta »,
la mujer delgada,
El plato que sólo hay que recalentar
Y el « anoche » que todavía vibra
De unas verdades agitadas.
Él la perdona sin esfuerzo,
Era demasiado verdadero para tocarlo.
Ellos se besan,
ella se va a trabajar,
tiene el perdón del fantasma
Y la esperanza anclada,
el amor se encabrita en el vestíbulo
Donde la memoria lo condenó
Con la gran tristeza fanfarrona
De los fines de noches desvencijadas
En las que los trajes hacen escala
Y el corazón se desviste.
Y bajo los cielos grises que se inquietan
En las dunas o en el Casino
drogadas máquinas que hipan
él ve aros De fuego
que embazan la moqueta
Y ve derribar cortinas
De Las manos que crujen en la tempestad.
Fuera.
Y él ve las cartas Rojas,
y el pasillo carmesí
Y todo lo posible de las noches
que se exhiben,
rojo, por extenso,
Y nada de todo esto está acabado.
El amor se anida allí,
Desmembrado,
Y todos los « adioses » se ligan allí
Cómo decir adiós a la vida?
Él se acuerda del Music Hall
Del pasillo largo en embudo
Donde la muchedumbre se devanaba,
Los vestidos que apreciaban sólo un hilo
Y una arena que,
mojada,
mojaba.
domingo 20 de enero de 2008
Calle de los Pantanos
Nieva esta mañana
En la calle de los pantanos
David corre
Y yo lo corro después;
la campanilla habló
« Giren sus relojes de arena »
Y la blusa verde-agua
Penetra bajo la piel.
16 h 30, los gritos
Los relojes de arena vaciados
Pronto escribiré todo
Cuando sepa apuntar;
mientras tanto abrazo
La mejilla que bajó
A la calle escarchada.
Nieva esta mañana
Cinco años como mucho,
En la calle de los Pantanos;
David está sofocado
pronto voy a reunirme,
Y no sé más después.
Christelle es la primera
A no querer más,
presiento una lista Larga
que se celebra;
ayer, bajo las murallas
El perro se escapó;
tendré pronto once años
y sueño a acostumbrarme :
A la sangre de remolacha
Al jugo de rosa mezclado
sabré acostumbrarme;
nunca sabré
E iré disperso
Lejos de la Calle de los Pantanos.
Justo un viejo asustado
Que entra en mi habitación
Y hace crujir la puerta
nunca sabré
Si soñé todo esto
Su cara reflejada
en la cara del abuelo
Un día,
una calle,
de los Pantanos.
La percha en el armario
Me parece fuera de alcance
En un instante me sumerjo
Y el mundo habrá ganado;
en el jardín,
la rueda gira cortante,
dentellada,
La rodilla,
como la piedra,
va a cicatrizar de allí.
Una ciudad a dos vertientes,
alta y baja,
me atormenta
Todo me llegó allá
Y después declino
Sobre todos los tonos,
la tristeza
Que me retiene acá.
Nieva esta mañana
La piedra burguesa
Acoge cejas fruncidas
La bella intrusa blanca
Que me hace exponerme
lloro como el domingo
Más tarde escribiré todo
Cuando sepa apuntar.
Apuntar a la Calle de los Pantanos
La tele encendida
La vida que empezaba
Y el olor de la naranja
Que me despertaría
Mañana
Calle de los Pantanos.